Dejar de repetir patrones

Dejar de repetir patrones y elevar tu vida

Hay un momento, silencioso pero decisivo, en el que una persona se da cuenta de algo incómodo: no es que le falte información, suerte o talento. Es que está repitiendo patrones que ya no están a la altura de la vida que desea.

En mi trabajo acompañando a líderes en comunicación, rendimiento, crecimiento personal y gestión emocional, hay una premisa que guía todo lo que hago: no se puede ofrecer lo que no se vive.

No se puede acompañar desde la teoría si no hay coherencia interna. No se puede hablar de liderazgo consciente sin haber aprendido primero a liderarse por dentro.

Este texto nace desde ahí. Desde la convicción de que elevar tu vida no es un acto puntual, sino una decisión sostenida.

El verdadero motivo por el que repetimos patrones

La mayoría de las personas no se queda estancada porque no sepa qué hacer.

Se queda estancada porque sigue sosteniendo dinámicas conocidas que le resultan cómodas, aunque le apaguen, aunque el precio sea más caro que cambiar.

Patrones emocionales. Rutinas automáticas. Relaciones que ya no nutren. Formas de exigirse que desgastan más de lo que impulsan.

El cerebro prefiere lo conocido a lo consciente. Por eficiencia, no por sabiduría. Y si no intervenimos de forma intencional, acabamos viviendo en piloto automático durante años.

Por eso dejar de repetir patrones no empieza con grandes promesas. Empieza con decisiones pequeñas, pero honestas.

Si quisiera elevar mi vida de verdad en 2026, empezaría aquí

No con un propósito grandilocuente y poco realista. No con una lista infinita de objetivos que solo abruman y acaba en procrastinación.

Empezaría por revisar lo que hoy tolero sin cuestionar.

1. Cambiaría mi espacio (literal y simbólicamente)

Nada es neutro. Todo lo que te rodea comunica algo a tu sistema nervioso.

Objetos, ropa, papeles pendientes, conversaciones repetidas, problemas que ya no deberían ocupar espacio.

Soltar no es rechazar el pasado. Es reconocer que ya cumplió su función.

Cuando el entorno cambia, la identidad empieza a hacerlo también.

Dejar espacio para lo nuevo manda un mensaje poderoso.

2. Sería intencional con mi presencia

La presencia no es imagen superficial. Es coherencia entre lo que sientes, lo que piensas y lo que proyectas.

Cómo entras en una habitación. Cómo ocupas tu espacio. Cómo te comunicas sin pedir permiso.

Como te ven, te tratan. El pretty privilege existe, nos guste más o menos.

No es vanidad. Es liderazgo emocional aplicado a la vida diaria.

3. Tomaría control real de mis prioridades

El calendario no miente. Muestra con total claridad qué es importante para ti y qué no.

Proteger el tiempo para hábitos nuevos, autocuidado, aprendizaje, trabajo creativo y movimiento no es negociable si quieres sostener una vida con energía.

Si no respetas tus límites de tiempo, nadie lo hará por ti. Las personas respetamos a quienes se respetan a sí mismos.

4. Auditaría mi entorno con honestidad

Esta es una de las partes más difíciles de crecer. Aceptar que no todas las personas de tu entorno van a celebrar tu evolución.

Tu crecimiento puede incomodar a quienes no están en ese mismo camino de expansión.

No estás obligad@ a sostener relaciones que te encogen para mantener la armonía externa. Elevar tu vida no es traicionar a nadie. Es ser leal a la persona que sabes que puedes llegar a ser.

Elevar tu vida no es un acto de motivación, es un entrenamiento

El cambio real no ocurre por fuerza de voluntad. Ocurre cuando modificas lo que repites cada día.

Hábitos emocionales. Hábitos mentales. Hábitos relacionales.

Más del 40% de lo que hacemos a diario no es una decisión consciente. Es hábito.

Por eso, si no cambias tus hábitos, puedes pasar años visualizando una vida distinta sin llegar nunca a habitarla.

El reto de 21 días: un punto de partida consciente

Desde esta mirada nace el Reto gratuito de 21 días de microhábitos poderosos que he creado en YouTube.

 

 

No es una serie de vídeos para consumir sin más. Es una invitación a detener el piloto automático y empezar a liderarte con intención.

Durante 21 días, trabajarás hábitos pequeños pero estratégicos y probados, que impactan directamente en:

• tu energía

• tu diálogo interno

• tu claridad

• tu forma de tomar decisiones

• tu relación contigo misma

No se trata de hacerlo perfecto. Se trata de hacerlo consciente.

Si llevas tiempo sintiendo que estás preparad@ para algo más, pero sigues repitiendo lo mismo, este reto puede ser tu punto de inflexión.

Al final de este artículo encontrarás el acceso directo al primer vídeo del desafío.

No necesariamente necesitas cambiarlo todo. A veces solo necesitas dejar de repetir lo que ya sabes que no te lleva a donde quieres ir.

El cambio que buscas empieza hoy. Accede al canal y suscríbete para recibir todas las novedades y videos nuevos.

Vision Board

Propósitos de año nuevo y vision board

¿Ya te has puesto con tus propósitos de año nuevo y tu Vision board?

Tal vez pagar la matrícula del gym; para luego no ir.

Pasar una bonita tarde pegando fotos aesthetic de Pinterest en un vision board; para luego tener los mismos bloqueos y creencias que te impiden cambiar nada de eso.

Proponerte rutinas nuevas; para terminar diciendo «es que no tengo tiempo».

Cada enero lo mismo: tableros preciosos, palabras inspiradoras, imágenes de una vida ideal.

Y esto está muy bien. Si no fuera porque unas semanas después, aparece la misma sensación de siempre.
Cansancio. Frustración. Y la sensación de “Algo falla en mí” porque no soy capaz de sostenerlo.

No somos lo que soñamos. Somos lo que repetimos.

El vision board no es lo que te va a cambiar  la vida.
Tus hábitos invisibles y consistentes, sí.

La mayoría de las personas no se alejan de la vida que desean por falta de visión.
Se alejan por hábitos que ya no cuestionan.

Lo que haces cada día sin darte cuenta.
Lo que toleras.
Lo que repites aunque te apague.

¿Por qué estoy tan segura de esto?

Porque la neurociencia lo confirma:
más del 40% de nuestras acciones diarias no son decisiones conscientes, son hábitos automáticos.

Eso que dejas en el montón. El móvil que coges cuando buscas dopamina y te atrapa durante horas. El cansancio acumulado que te hace elegir el dulce en lugar de nutrir tu cuerpo. Sostener lo conocido aunque sabes que ya no suma. Vivir para los demás.

El cambio real no empieza con grandes propósitos.
Empieza con microhábitos sostenidos.
Pequeñas decisiones consistentes que, con disciplina suave, transforman tu energía, tu narrativa interna y tu forma de liderarte.

No necesitas más fuerza de voluntad.  Necesitas un sistema mental que te sostenga.

No se trata de luchar. Se trata de que el proceso fluya fácil.

El problema es que nadie nos enseña cómo hacerlo y sobre todo, cómo sostenerlo más allá de enero.

Por eso he creado un reto de 21 días de microhábitos poderosos en YouTube.
Un espacio para salir del piloto automático y empezar un rebrand real de tu vida, desde dentro hacia afuera.

Casi 20 años como psicopedagoga para la mejora del aprendizaje, coach de +200 líderes, formación en programación neuro-lingüística e inteligencia emocional, y meses de investigación para el desarrollo de este programa con estrategias probadas de programación de mentalidad diseñado de forma lógica y con intención, que comparto de forma gratuita. Este programa es el resultado.

Piensa en esto:

Si durante los próximos 21 días cambiaras un solo hábito cada 48 horas,

¿quién podrías estar siendo dentro de tres semanas?

Únete al challenge aqui. Te veo dentro

Vision Board

Cómo ser más feliz

¿Qué incluiría tu kit de felicidad?

kit felicidad

La felicidad no es un estado constante (ya nos gustaría), no la encontramos en una meta a alcanzar (razón por la cual al alcanzarlo nos sentimos vacíos), ni es sinónimo de placer o euforia (tan desmesurados como efímeros).

Tampoco se encuentra en cosas o circunstancias externas (de hecho, buscar la felicidad en el exterior o en el kit de otro, lleva a la insatisfacción).

La felicidad es un estado interno, un kit de condiciones internas que debemos armar.

Tener un kit de felicidad es vital.

Literalmente la felicidad impacta positivamente en la salud, el sistema inmunológico y la eficiencia. Y no deberíamos esperar a los 60, edad que se considera el culmen de felicidad.

En el pasado, muchos científicos creían que la felicidad era aleatoria, algo que les ocurría a las personas por sus genes o sus circunstancias. Pero ahora, décadas de estudio proponen algo distinto:

las personas más felices tienden a abstenerse de compararse con los demás, tienen percepciones más positivas de los demás, encuentran formas de sentirse satisfechas con una serie de opciones y no se detienen en lo negativo.

A parte del porcentaje genético, esto parece demostrar que:

 la gente puede hacer cosas para ser más feliz.

La gratitud, por ejemplo, aumenta el optimismo y el éxito. Y un gran porcentaje de las cosas que son efectivas para hacer feliz a la gente, y que han demostrado ser ciertas mediante intervenciones sobre la felicidad, se deben a que hacen que las personas se sientan más conectadas con los demás.

Las relaciones son clave.

Hemos escuchado muchas veces que eres el promedio de las 5 personas con las que pasas más tiempo, y ahora sabemos que la calidad de estas personas y nuestras relaciones tiene efectos positivos en nuestra salud física, protegen contra el estrés crónico e impactan positivamente en el autoconcepto y éxito personal.

Según los estudios, son el factor más importante para una vida sana y feliz, superando a la riqueza y la fama.

El principal requisito para armar el kit es:

Elegir cada día conscientemente qué introducir en nuestro kit y qué no.

Te animo a que en este cierre del año, armes tu kit ideal y, me incluyo, dediquemos el próximo año a completarlo, con lo que para uno mismo significa felicidad, con la forma en que interpretamos lo que nos sucede, con la gratitud, con el equilibrio interno.

¿Te apuntas a armar tu kit este año?

El miedo al fracaso no es el problema

Hace años pensaba que el gran enemigo de cualquier profesional era el miedo al fracaso.

Ahora sé que no lo es.

Sí, si no tienes una guía para ayudarte en tu gestión emocional, terminar frenando un proyecto por miedo a equivocarte es duro.

Pero hay un miedo mucho más paralizante.

Según el Journal of Personality and Social Psychology, el 35% de las personas evita oportunidades de crecimiento, no por miedo a fallar,
sino por temor a destacar y no saber sostenerlo.

El miedo al éxito se disfraza de:
“No es el momento”
“No estoy lista”
“No quiero llamar la atención”

El problema no es alcanzar la meta, es esto en bucle:
¿Y si después esperan más de mí de lo que puedo dar?
¿Y si no lo puedo sostener?
¿Y si el éxito me aísla de personas que quiero?

Este miedo está detrás de decisiones pequeñas en momentos clave que paralizan y sabotean.

Empecé a poner foco en este tema después de coincidir que varios clientes de coaching me pidieran cambiar su proyecto y dejar en el que habían estado trabajando, cuando yo veía que estaban a punto de despegar.

Es tan habitual, que la psicología le ha puesto nombre:
🔹 Backlash Avoidance Model → tendencia a evitar la autopromoción para no generar rechazo social.
🔹 Jonah Complex (de Maslow) → miedo inconsciente a alcanzar todo tu potencial.

Nos enseñan a evitar el fracaso, pero no a sostener el éxito.

No es que no quisieran lograrlo… es que les aterraba la presión, la visibilidad y las expectativas que vienen después.

Tras un trabajo de creencias, mentalidad, bloqueos y mucha gestión emocional…sus proyectos ya han llegado fuera de España con éxito. Y lo más importante, con ellos sosteniendo ese reto con balance y seguridad. Con un nivel de vida impulsado por su propósito.

Desde hace unos meses estoy trabajando en el episodio del pódcast Alto Valor de hoy (no falla cada día 11 a las 11:11), un episodio algo distinto a lo habitual, con una sesión completa de gestión emocional en la que me he metido en mi cabeza para desgranar el proceso ante el miedo:

cómo te hace pensar, sentir y actuar,
y cómo aprender a transitarlo para que no acabe en auto-boicot.

Es como una sesión paso a paso de gestión emocional de 1h conmigo como tu coach, que ayude a identificar y resolver este problema…gratis.

Puedes escucharlo en tus plataformas favoritas (Apple PodcastSpotifyIvoox) Encuéntralo como «Alto Valor», como una herramienta de auto-liderazgo y liderazgo.

Accede aqui a la Comuniad del Podcast y recibe los episodios con ejercicios exclusivos en tu inbox de forma gratuita. Y potencia el contenido del podcast.


Si personalmente tuvieras que elegir,
¿qué crees que es más paralizante: el miedo al fracaso o el miedo al éxito?

¿Y si los “team buildings” no sirvieran en realidad para «construir» nada?

La semana pasada guie en Alicante una experiencia muy poco común, por no decir única:

UNA NEUROCATA DE PERFUMES NICHO, DISEÑADA Y CURADA PARA UN GRUPO DE MUJERES LÍDERES.

Una experiencia inolvidable.

Fue la segunda vez. La primera tuvo 3 fases:

🔸 Antes de la cata:

Cuando presenté la idea creativa, cuando me dijeron que eso no se había hecho nunca. Ese concepto. Esa parte neurológica de base. Ese producto de apoyo. Entonces quise hacerlo más.

Cuando añades innovación a una fundamentación teórica sólida, pueden surgir cosas extraordinarias. Que el “nunca se ha hecho” no ponga límites a tu visión.

Después:

Con el feedback que superó expectativas, porque yo ya había disfrutado de todo el proceso. “Me has transportado” “Venía estresada y me voy calmada, con ganas de conectar de forma diferente” “Esto es inolvidable”. Todas quisieron grabar testimonios.

Y durante la neurocata:

Mientras veía cómo cada persona se sumergía en su mundo interior a través del aroma, no pude evitar pensar en cuántas veces en entornos empresariales repetimos mecánicamente actividades que prometen cohesión, pero se quedan en la superficie.

Me refiero, a los team building clásicos: los de dinámicas forzadas, discursos vacíos y risas que a veces esconden incomodidad. Que quedan muy bien sobre el papel.

¿Realmente transforman la cultura de un equipo? ¿O solo rellenan agenda sin generar impacto real?

NEUROCATA PERFUMERIA NICHO AURORA REIG COACH

En la neurocata de perfumería nicho que facilité, no hubo juegos.

Hubo atención plena. Hubo silencio. Y, sobre todo, hubo presencia.

El olfato, se conecta directamente con la amígdala y el hipocampo: las zonas cerebrales que regulan la memoria emocional y las decisiones inconscientes. Sí, esas que los líderes necesitamos tomar a cada rato.

Un aroma no se analiza. Se siente. Se graba. Y nos transforma.

Partimos desde lo invisible, lo que no se explica en un PowerPoint ni se resuelve con un brainstorm.

Presencia plena, escucha real, liderazgo consciente.

Liderar no es solo hablar bien en reuniones ni fijar objetivos.

Es saber parar. Escuchar de verdad.

Y ser capaz de tomar decisiones conscientes incluso cuando todo arde.

En esta cata, guie hacia un estado de atención plena, cada mujer pudo reconectar con su respiración, con sus emociones, con su cuerpo y con su narrativa interna.

La magia no ocurrió a través de la razón, sino del sentir.

Porque una líder que se percibe, percibe mejor a su equipo.

 

Calculo que tuvimos acceso a varios miles de euros en perfumería. Pero ese no es el verdadero lujo.

La experiencia fue mágica porque también fue curada a conciencia. Porque el cuidado, la historia y la elaboración con alma es lo que hace al lujo coherente. Y así nos hace soñar. Su valor no está en lo que se hace, sino en cómo nos hace sentir.

¿Y si empezamos a construir desde el bienestar y no desde la prisa? Ese es el verdadero lujo.

Lo que vivimos fue más que una experiencia sensorial. Fue una metáfora poderosa: el liderazgo verdadero comienza cuando nos damos el permiso de sentir y estar.

 

¿Cuándo fue la última vez que te paraste a percibir y sentir el momento en el que estás?

 

A veces, lo que más necesita una organización no es otra estrategia, sino otro ritmo.

Un espacio donde volver a sentir, donde reconectarse. De parar. Respirar. Afinar la percepción. Del liderazgo presente y consciente.

Y quizás, quien lea esto lo sepa… y solo esté esperando una excusa bella y profunda para ofrecerle ese regalo a su equipo.

Con presencia.

El multitasking no funciona según la ciencia

¿Por qué seguimos buscando «multitaskers» si sabemos que el multitasking no funciona?
Lo dice la ciencia

Hace poco, revisando ofertas de empleo, me encontré con una frase recurrente:

“…profesional…. y con alta capacidad trabajar bajo presión y de multitarea”.

Y me pregunté:

¿Por qué algunos reclutadores y compañías siguen valorando el multitasking como una competencia deseable, cuando la ciencia claramente nos dice lo contrario?​

Parece eficiente pensar que contar con un «hombre orquesta» en la empresa puede ser más eficiente que contar con varios músicos, incluso para uno mismo, nos da una falsa sensación de progreso. En realidad, diversos estudios han demostrado que el multitasking no solo es ineficaz, sino que puede ser perjudicial para la productividad y el bienestar de los empleados.​

Y esto es debido principalmente a los costes de cambio mentales.

Te sigo dando algunos datos:

Según la American Psychological Association, cambiar de una tarea a otra puede reducir la productividad hasta en un 40% debido a estos «costes de cambio» mentales.

Otros estudios publicados en Frontiers in Psychology encontraron que el multitasking diario disminuye el flujo de trabajo y el rendimiento subjetivo de los empleados.

Realmente, el 97,5% de las personas no puede realizar multitareas de manera efectiva; resultando en más errores y menor eficiencia, según estudios de Cleveland Clinic.

Si somos líderes o reclutadores, necesitamos saber que incluir «capacidad de multitarea» en las descripciones de puestos, a parte de uqe no es realista, puede ser y es contraproducente.

En lugar de buscar candidatos que puedan hacer todo al mismo tiempo, deberíamos valorar la capacidad de priorizar, concentrarse y gestionar el tiempo de manera efectiva.​

Crear entornos de trabajo que promuevan prácticas saludables y eficaces es una responsabilidad. ​Al fomentar una cultura que valora la atención plena y el enfoque en una tarea a la vez, podemos mejorar la productividad y el bienestar de nuestros equipos.​

¿Has notado los efectos del multitasking en ti mismo o en tu equipo?

Descubre por qué no te ascienden aunque lo merezcas

Si eres demasiado bueno en tu trabajo… puede que jamás te asciendan

¿Alguna vez has sentido que, a pesar de tu excelencia y compromiso, tus esfuerzos no son recompensados con crecimiento profesional?

No estás solo. Este fenómeno tiene nombre: el Principio de Dilbert.

¿Qué es el Principio de Dilbert?

Este concepto, popularizado por Scott Adams a través de su célebre tira cómica corporativa, sostiene que en muchas organizaciones:

«Los empleados más competentes y eficientes tienden a ser los menos promocionados porque son considerados irremplazables en su puesto actual.»

Aunque parece una sátira… refleja una realidad más común de lo que quisiéramos aceptar.

 ¿Por qué ocurre esto en el entorno laboral?

Lo he comprobado muchas veces en sesiones de coaching con mis clientes, y es algo normal:

Cuando un/a líder identifica a una persona brillante, leal, eficiente, y resolutiva, puede surgir un dilema:

¿Cómo voy a ascenderle si es quien sostiene este departamento?

 ¿Y si nadie más puede hacer lo que hace con el mismo nivel?

Este pensamiento, nos pone en una mentalidad de escasez y hace que surja miedo al cambio. Además puede tener consecuencias graves para la salud del equipo y la cultura organizacional.

Consecuencias de no ascender al talento que lo merece:

  • Desmotivación progresiva

  • Estancamiento profesional

  • Pérdida de compromiso

  • Fuga de talento a otras empresas

  • Promoción de personas menos competentes (con impactos negativos en resultados y clima)

 ¿Qué podemos hacer como líderes?

Si eres líder de equipo, responsable de RR.HH., o incluso emprendedora dirigiendo tu propio equipo, este mensaje es para ti:

Tu responsabilidad no es retener talento por miedo, sino impulsarlo con estrategia y visión.

Aquí van algunas claves para liderar desde el reconocimiento:

  1. Evalúa objetivamente el rendimiento y el potencial de crecimiento.

  2. Habla con tu equipo sobre sus aspiraciones reales.

  3. Diseña planes de desarrollo profesional que incluyan movilidad y promoción.

  4. Sé transparente con los procesos de ascenso y promoción interna.

  5. Celebra el crecimiento de tu equipo, incluso si eso implica que migren a otras áreas o proyectos.

No seas tú quien les ponga el techo

Las personas no se van de los trabajos: se van de culturas que no las valoran.
Si tú, como líder, te conviertes en su límite, también te convertirás —sin querer— en su motivo para irse.

Y lo peor: estarás enviando un mensaje silencioso a todo tu equipo.

“Aquí, por muy bueno que seas, nunca llegarás más lejos.”

 ¿Qué ocurre cuando promovemos al talento correcto?

  • Se eleva la confianza general del equipo.

  • Aumenta la motivación.

  • Mejora el clima laboral.

  • Se inspira a otros/as a dar lo mejor de sí.

  • Se posiciona a la organización como un lugar donde el talento se reconoce y crece.

Reconocer el valor y promover el talento no es un lujo ni un acto de generosidad.

Es una estrategia inteligente y necesaria para liderar con propósito y visión.

Como coach, pedagoga y formadora de líderes, he acompañado a decenas de líderes que han transformado su manera de gestionar el talento con este enfoque.

¿Has vivido alguna vez una promoción injusta? ¿Sientes que estás dando todo sin avanzar?
Cuéntame tu experiencia o reflexiones en los comentarios. Me encantará leerte y responderte.

Si quieres aprender más sobre liderazgo consciente, talento, comunicación y autoestima profesional, te invito a:

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Porque el liderazgo empieza por darte valor a ti y luego a los demás.
Y porque hay otra forma de dirigir… y empieza contigo.

Siento culpa si destaco en el trabajo

¿Alguna vez te has sentido culpable por brillar?

No hablo de arrogancia.

Hablo de dar lo mejor de ti.

De sobresalir, con esfuerzo, de destacar por tu aportación. De alcanzar logros fruto de tu dedicación.

Y sin embargo… sentirte cuestionada. Minimizada.

Tiene una explicación.

 

Es debido al síndrome de la amapola alta.

 

Este concepto social proviene de Australia y hace referencia a la siguiente metáfora:

“Cuando una amapola crece más que las demás, se corta para que todas estén al mismo nivel”.

En otras palabras: cuando alguien destaca, se pone en el punto de mira, y así se vuelve vulnerable al juicio, la crítica, la exclusión o la burla.

No por hacer daño. Sino porque su éxito hace visible lo que otros aún no se atreven a perseguir.

 

¿Te resulta familiar?

Si tu respuesta es SI, es posible que hayas sentido la necesidad de disimular tus logros para no incomodar a otros. Y créeme, es una pena que termine así, con todo lo que tienes para ofrecer al mundo.

¿Te han dicho “no te lo creas tanto”, “vas demasiado rápido”, o “ya estás otra vez con tus cosas”?

¿Has sido blanco de críticas sin fundamento tras recibir un reconocimiento?

Es más común de lo que parece. Especialmente entre mujeres que deciden apostar por su crecimiento, su voz y su valor.

¿Por qué ocurre este fenómeno social? (según mi perspectiva, también psicológico). Te explico:

El éxito ajeno, cuando no se entiende o no se ha trabajado internamente, puede actuar como un espejo incómodo.

¿Sabes?

No todos están listos para ver a otros brillar si ellos mismos aún no se han permitido hacerlo.

Este fenómeno se relaciona con:

  • Baja autoestima colectiva
  • Falta de cultura del mérito
  • Entornos laborales mediocres o tóxicos
  • Envidias camufladas de “crítica constructiva”
  • Miedo al cambio o a la diferencia

 

¿Y qué puedes hacer?

Spoiler: Ante lo que necesitan trabajar los demás en sí mismos, nada.

Ahora, respecto a ti:

¡Sigue brillando!

  • No apagues tu luz para que otros se sientan cómodos en la sombra. El problema no es tu luz. El problema es que no todos han aprendido a encender la suya.
  • Rodéate de personas que se alegren por tu evolución, no que la cuestionen. Busca una comunidad de mujeres con tu mentalidad y nivel de desarrollo personal que se alegren de verte ganar, como la Comunidad que hemos creado en & Social Club en la zona de Alicante (escríbeme DM si quieres más info de este maravilloso proyecto que hacía tanta falta)
  • Protege tu energía: Establece límites. Aprende a gestionar la crítica sin dejar que te detenga. (si quieres ampliar estos temas, tengo vídeos al respecto en mi canal de Youtube — The Coaching Experience by Aurora Reig coach)

Si estás liderando un equipo:

  • Fomenta una cultura de reconocimiento, no de mediocridad.
  • Aplaude los logros ajenos en voz alta.
  • Y por favor, no cortes amapolas: ayúdalas a crecer aún más alto, y enseña al resto a inspirarse, no a comparar. Un entorno seguro para el talento es uno donde todos tienen permiso para sobresalir. Necesitamos más liderazgo consciente, más comunicación positiva y más espacios donde poder florecer sin culpa.

He acompañado a muchas personas, especialmente mujeres, que se han visto obligadas a minimizar su valor para encajar.

Y no, no se trata de “humildad”.

Se trata de miedo, de inseguridad proyectada y de culturas que penalizan el brillo.

Puede que hayas vivido el síndrome de la amapola alta sin saberlo y ahora sabes bien de lo que hablo.

¿Te han criticado por sobresalir?

¿Has tenido que “encogerte” para gustar más o para “caer mejor”?

¿O estás aprendiendo a permitirte brillar sin pedir perdón?

Cuéntame tu experiencia.

Te leo con atención. Tu historia puede inspirar a muchas otras amapolas que están a punto de florecer.

 

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Tu voz, tu valor y tu liderazgo importan.

¿Cómo viviste el blackout de España?

Ayer me pareció vivir un deja vú, dime si a ti también te pasó 😲

😷 Me recordó a tiempos de pandemia. Solo que en esta ocasión, la noticia vino sin avisos, de forma abrupta: NOS QUEDAMOS SIN LUZ🕯️
En Alicante también sin agua corriente durante todo lo que duró el apagón, «el cero».

Me recordó a cuando provocamos desabastecimiento, comprando compulsivamente cosas que no íbamos a poder consumir si quiera a medio plazo. Mucha gente se echó a comprar por si la luz no volvía nunca más.

Me recordó a cuando la opinión pública se polarizó, había bulos, desinformación y ataques por la condición política en forma e insultos gratuitos. Como si es que alguien se comió un murciélago, como si los políticos hubiesen dado al OFF al interruptor de la luz de la Península personalmente para fastidiarnos.

Me recordó a cuando mucha gente dejó de ser amable harta de estar en la queja por la circunstancia que le tocó vivir sin haberlo elegido.

Y eso que casi estábamos incomunicados porque las líneas no funcionaban en esta ocasión. «¿Y la comida que tengo en el congelador?» leí-. «Ahora no voy a poder cocinar para comer»- escuchaba. «Te planificas el día para que luego venga un ciberataque y lo fastidie todo»-dijo alguien.

¿Sobreviviste o lideraste? ¿Fuiste reactivo o proactivo? ¿Actuaste desde la impulsividad o desde la calma estratégica?

Me recordó a cuando decían entonces «seremos mejores». Y es cierto: sacó lo mejor de muchos.
Pero, ¿de verdad iba a ser así para todos?

Lo decíamos como cuando le decías a tus padres de adolescente que te dejaran ir a la fiesta porque «van todas» (y pensabas: van todas…todas las que van)

Darán lo mejor de sí los que tienen lo mejor para dar.
Demostrarán consciencia e inteligencia emocional, los que hayan trabajado en ella.

Desde la perspectiva del liderazgo, sabemos por estudios que el 90% de los líderes con alto rendimiento poseen una inteligencia emocional alta. Y no solo eso: los líderes que desarrollan esta habilidad tienen un impacto directo en el bienestar de su equipo y en el éxito de su institución.

💭 La inteligencia emocional no solo ha emergido como una de las habilidades más valiosas para los líderes de cualquier sector, es una habilidad para la vida.

Las habilidades emocionales, como la empatía y la gestión de emociones, no solo están entre las más demandadas en el futuro laboral, como recogió en su informe «Future of Jobs» el Foro Económico Mundial ; es que las necesitamos para la vida y nuestro futuro como sociedad.

👉 No las olvidemos. Como líderes. Como ciudadanos. Como humanos.

Por suerte (o por desgracia), la vida se encarga de recordárnoslo de vez en cuando.

No sé cómo después de esto pude ayudar a líderes

Hace poco, en un live de Instagram me preguntaron por qué me había especializado como coach de líderes de instituciones educativas.

¡Nunca me había planteado cómo se gestó todo!

Al pensar la respuesta, me di cuenta y todo cobró sentido:

Durante años cambié de organización una y otra vez encontrándome con verdaderas injusticias. Que veía cómo generaban un sufrimiento y una impotencia terrible.

Por años vi la mala praxis de líderes con baja gestión emocional, gritos, amenazas, injurias…

He visto demasiadas veces a compañeros salir llorando del despacho de un supuesto líder agarrado a la vara de mando y autoridad con verdadero terror por que otra persona con más talento y carisma pudiera eclipsarle.

He visto demasiadas veces a profesionales con gran talento irse pitando a otras instituciones donde sentirse valorados. O al menos donde no vivieran un infierno.

Demasiadas personas en sesiones de coaching con verdadera angustia por la situación que están viviendo día a día en su trabajo y que les afectan a su vida personal. Demasiadas injusticias.

ESO SOLO ME DIO MÁS FUERZA

Para valorar al gran talento que tenemos en los centros.

Para que lideren buenas personas con  alto nivel de gestión y empatía. Para que los líderes sientan seguridad emocional.

Para convertir los centros en los mejores lugares para trabajar.

Esta ha sido y es mi misión.

HOY ESTOY DE CELEBRACIÓN

Me hace muy feliz saber que ya centenas de centros en España, UK y EEUU ya tienen líderes que están dejando una huella positiva en la comunidad educativa. Una huella bonita e imborrable.

Que se sienten seguros y calmados liderando las organizaciones y los equipos, que se comunican eficazmente, gestionan con menor burocracia y tienen a los equipos con el mejor talento en sus centros.

Que no se quedan estancados

Que no dejan de crecer

Que saben que el crecimiento no viene solo si no haces nada.

Que siguen construyendo para ser lo que quieren atraer invirtiendo en sí mismos.

Estos líderes siguen formándose online y creciendo con el manual práctico para líderes de Amazon.

Si ya sabes que quieres liderar con seguridad y elevar tus habilidades de liderazgo, aquí tienes dos vías de expansión y crecimiento para ti:

MANUAL DEL LÍDER

FORMACIÓN ONLINE CON ACCESO DE POR VIDA

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