POR QUÉ NO FUNCIONAN MUCHAS PAREJAS

La reflexión de hoy es muy potente. Soy consciente.

Y también sé que es el gran problema que impide que florezcan multitud de parejas. ¿Pero es tan importante!

 

Si tomas consciencia de esto con coaching, puedes agradecer que tu pareja sea el espejo que saca de ti aquellas cosas que todavía no tienes resueltas en ti y/o en tu sistema de origen (tus progenitores).

Sí, has leído bien: agradecer que tu pareja saque esas cosas no resueltas. Esas cosas que no nos hacen sentir bien, que no nos gustan, que nos desequilibra, que nos hacen rayarnos y entrar un poco en bucle.

Aquellas creencias que sientes internamente porque las cosas no han salido como esperabas en tu sistema de origen, en tu infancia que, de alguna manera, esperas que cubra ahora tu pareja.

En terapia sistémica y coaching, podemos hablar claramente de la formación de un nuevo sistema con la pareja. Esto significa que nuestra prioridad no estaría en el cuidado del sistema de origen sino en el sistema actual.

 

¿Por qué se rompen muchas parejas?

Porque se produce un desequilibrio y un desajuste en la atención de los sistemas antiguo y nuevo.

 

La pareja es el espejo donde se reflejan tus heridas emocionales y de apego.

 

¿Cómo se produce el desequilibrio?

Uno de los cónyuges (o ambos) sigue anclado a su sistema anterior, dejando de cuidar y atender a su familia (hijos y pareja) para atender a sus padres.

¡Y no es libre para vivir su propia vida!

 

¿La solución?

Con coaching, llegar a encontrar un equilibrio para ti, que te beneficie y beneficie y no destruya tu nuevo sistema (tu pareja), cuidando tu sistema de origen sin descuidar tu sistema actual (tu familia) que PREVALECE sobre el anterior.

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