¿Qué incluiría tu kit de felicidad?

kit felicidad
La felicidad no es un estado constante (ya nos gustaría), no la encontramos en una meta a alcanzar (razón por la cual al alcanzarlo nos sentimos vacíos), ni es sinónimo de placer o euforia (tan desmesurados como efímeros).
Tampoco se encuentra en cosas o circunstancias externas (de hecho, buscar la felicidad en el exterior o en el kit de otro, lleva a la insatisfacción).
La felicidad es un estado interno, un kit de condiciones internas que debemos armar.
Tener un kit de felicidad es vital.
Literalmente la felicidad impacta positivamente en la salud, el sistema inmunológico y la eficiencia. Y no deberíamos esperar a los 60, edad que se considera el culmen de felicidad.
En el pasado, muchos científicos creían que la felicidad era aleatoria, algo que les ocurría a las personas por sus genes o sus circunstancias. Pero ahora, décadas de estudio proponen algo distinto:
las personas más felices tienden a abstenerse de compararse con los demás, tienen percepciones más positivas de los demás, encuentran formas de sentirse satisfechas con una serie de opciones y no se detienen en lo negativo.
A parte del porcentaje genético, esto parece demostrar que:
la gente puede hacer cosas para ser más feliz.
La gratitud, por ejemplo, aumenta el optimismo y el éxito. Y un gran porcentaje de las cosas que son efectivas para hacer feliz a la gente, y que han demostrado ser ciertas mediante intervenciones sobre la felicidad, se deben a que hacen que las personas se sientan más conectadas con los demás.
Las relaciones son clave.
Hemos escuchado muchas veces que eres el promedio de las 5 personas con las que pasas más tiempo, y ahora sabemos que la calidad de estas personas y nuestras relaciones tiene efectos positivos en nuestra salud física, protegen contra el estrés crónico e impactan positivamente en el autoconcepto y éxito personal.
Según los estudios, son el factor más importante para una vida sana y feliz, superando a la riqueza y la fama.
El principal requisito para armar el kit es:
Elegir cada día conscientemente qué introducir en nuestro kit y qué no.
Te animo a que en este cierre del año, armes tu kit ideal y, me incluyo, dediquemos el próximo año a completarlo, con lo que para uno mismo significa felicidad, con la forma en que interpretamos lo que nos sucede, con la gratitud, con el equilibrio interno.
¿Te apuntas a armar tu kit este año?