¿Usas una app para hacer seguimiento de tu ciclo menstrual? Entonces puedes ser un 24% más productiva.
Según investigaciones recientes de la Universidad de Toronto, las mujeres que lo hacen pueden experimentar hasta un 24% menos de impacto negativo en su productividad.
Lo mejor: sin trabajar más horas.

Durante años se nos ha enseñado a organizarnos como si nuestra energía fuera siempre la misma.
A exigirnos el mismo rendimiento todos los días y de la misma manera.
A medir la productividad únicamente desde la agenda, el foco y el tiempo.
Como si nuestros picos hormonales de testosterona subieran al máximo al amanecer y bajaran por la noche.
Como si el cuerpo fuera una variable irrelevante.
El cuerpo también participa en cómo decides, comunicas y sostienes la presión.
Un estudio de la Asociación de Coaching Ejecutivo Femenino en EE.UU. reveló que el 70% de las mujeres líderes que integran el seguimiento cíclico como estrategia de liderazgo, reportan tener más claridad, menos conflictos y mayor autoconfianza.
Cuando una mujer empieza a observar estos ritmos y a tenerlos en cuenta:
El liderazgo se vuelve más estable.
Se reduce el desgaste.
Aparece una sensación de mayor coherencia interna.
La productividad deja de depender del empuje constante y se sostiene con más criterio.
De esto no se habla en las escuelas de liderazgo, y sin embargo impacta directamente en cómo se lideran equipos, proyectos y conversaciones importantes.
En qué fase bajan los estrógenos y qué efectos tiene, qué ocurre y en qué momento bajan los niveles de serotonina, cuándo se produce el auge creativo, cuándo es el mejor momento para tener esa conversación difícil porque tu parte hormonal, física, cognitiva y emocional te lo van a poner más fácil…
De esto hablo en el último episodio del podcast Alto Valor, una clave muy poco explorada del liderazgo femenino que influye en rendimiento, claridad y bienestar profesional.
Seas hombre o mujer, este episodio puede aportarte una perspectiva muy diferente.
Escúchalo aquí en Spotify.