Para mi, la conciliación no existe. Recientemente compartía esta reflexión en mi perfil de Linkedin y en redes.
El equilibrio entre la vida personal y profesional es una de las preocupaciones más comunes hoy en día, y a ello dedico el último episodio del Podcast Alto Valor. Según estudios de Harvard, cerca del 80% de los líderes afirman que la falta de tiempo para sus actividades personales es su principal fuente de estrés, lo que impacta negativamente en su rendimiento y bienestar.
¿Es posible alcanzar este equilibrio?
Te comparto mi visión y experiencia sobre cómo podemos pasar de la conciliación a la integración de nuestras diferentes facetas.
Primero necesitas tener en cuenta que el lenguaje es poderoso, que crea realidad, por tanto, las palabras que utilices para referirte al concepto, importan. Conciliar implica que dos partes están enfrentadas, separadas y que hay que mediar entre ellas porque se llevan mal. Esta perspectiva ya nos genera un mood de alerta o incluso frustración que no es demasiado deseable. Te propongo un cambio de perspectiva: la integración.
La conciliación sugiere tratar de manejar dos áreas separadas de la vida, como si fueran opuestas. Sin embargo, la integración implica unir estos aspectos de una forma que nos haga sentir plenos. Cuando aceptamos la integración, podemos adaptar nuestras actividades laborales y personales para que se complementen, en lugar de competir entre sí.
El segundo paso: no te compares.
Define tu propio equilibrio. La clave es crear un equilibrio que se ajuste a tus necesidades. Para algunos, esto significa trabajar 10 horas al día, algunas personas firman ya por trabajar en remoto mientras otras necesitan la energía e la oficina y el contacto humano. Lo importante es definir lo que valoras y cómo quieres integrar cada faceta en tu vida.
Si el tiempo fuera dinero (podemos hablar de esta analogía otro día), ¿es mejor para ahorrar: apartarlo a principio de mes o guardar lo que te sobra al final? Exacto. Con el tiempo sucede lo mismo. Si no reservas tiempo para tus prioridades corres el riesgo de no llegar a fin de mes. En este sentido, revisar la creencia de que el autocuidado está fuera de tu tiempo o que no es importante, es clave. Implementa hábitos de autocuidado, bloquea tiempo en tu agenda para el autocuidado es esencial. Puedes empezar con actividades simples como hacer ejercicio, practicar la gratitud o simplemente disfrutar de momentos de soledad. Estos hábitos ayudan a reducir el estrés y aumentan tu energía.
Te doy un bonus como recomiendo en redes, Youtube y en el podcast: practica la gratitud. ¿Por qué si parece que nada que ver con el estrés ni el tiempo para ti? Porque adoptar un hábito de gratitud puede cambiar nuestra mentalidad. Dedica unos minutos al final del día para identificar tres cosas buenas que te hayan pasado y una razón por la que estés agradecido. Este simple ejercicio puede transformar tu perspectiva y ayudarte a valorar más tu vida.
Alcanzar un verdadero equilibrio no se trata de dividir tu tiempo perfectamente entre tu vida laboral y personal, sino de integrarlas de una forma que te permita disfrutar de ambas. Recuerda, el éxito no solo se mide en términos profesionales, sino también por la calidad de tu vida y tus relaciones.
Te invito a aprender más en el nuevo episodio del Podcast. En este episodio, te cuento por qué intentar equilibrar tu vida puede ser la causa de tu estrés.
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